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Te echo de menos

Vidas de café
Publicado de en Historias · 23 Abril 2019
Tags: vidasdecafehistoriasteechodemenostintaypapel

Hoy es un lunes festivo, lluvioso, con una luz característica de estos días, ese color especial parecido a alguno de esos filtros para editar fotos, y me sorprendo recordando sensaciones pasadas y añoradas.

Sensaciones estrañas con una mezcla de melancolía, felicidad, amor compartido y la incertidumbre de saber si algún día se repetirá una situación parecida.



Cuando viví esos momentos, parecía que el tiempo se paraba. Nada más existía.
Tumbados en la cama, abrazados, viendo a través de la ventana como caía la lluvia, y oyendo el ritmo del goteo musical golpeando sobre nuestros tejados y terrazas.

Te echo de menos, el calor de tu cuerpo junto al mío, tu aliento sobre mi pecho, nuestras piernas entrecruzadas, tu tacto, el sentirme amado por alguién de la misma manera que mi amor por ti.
Me encantaba sentirte por todo mi cuerpo, y hacer el amor, estar dentro de tí, fusionarnos en uno, acariciar todos tus rincones y amarte infinitamente.
Observarte mientras dormías, incluso fotografiarte para inmortalizar esos momentos, besándote en la frente, en los párpados, y abrazarte fuerte, muy fuerte, para no perderte jamás.

Sacarte una sonrisa a cada momento, sentirme mejor persona junto a ti.
Traerte el desayuno a la cama junto con tu prensa preferida. Observar tus movimientos y tus pausas. Tu mirada perdida en cualquier cosa.
Tu voz melosa, tu capacidad de relajación y sobretodo tu capacidad para relajarme.

Nuestra magia, tu lógica y filosofía de vida.



Te echo de menos y nunca te eché de más.

Sigo soñándote despierto y por las noches. No consigo olvidar, porque no quiero y porque tampoco puedo.
Sigo amándote incondicionalmente, y empiezo cada día pensando en ti, a la vez que intento pensar que puedo hacer para mejorar tu día. Para hacer más fácil tu camino.
Respeto tus decisiones y tu libertad. Me encantan tus rarezas y tu dulzura. Tu lucha por la igualdad y las injusticias.

Sigo aquí, esperándote, imaginándote junto a mí, aunque fuera separados pero juntos.

¿Qué pasó?¿Acaso fuí ciego? No supe ver más allá. No supe hacerlo mejor. Pero sigo aquí, siempre.

¿Quién fuí?¿Quién soy?¿Quién seré?
Quién quieras que sea seré pero con toda mi esencia.

Te quiero como has sido, cómo eres y como serás. Te echo de menos a cada momento que no te siento porque te echo de menos.

Siempre.
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